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Día de Acción de Grasas

Miércoles, 13 octubre, 2010

En Canadá, como otras tantas cosas extrañas, el Día de Acción de Gracias se celebra el segundo lunes de octubre, mientras que en Estados Unidos la celebración es el cuarto jueves del mes de noviembre, lo que da pie al Viernes Negro estadounidense, algo así como las rebajas en España. Lo curioso es que en EEUU ha surgido una iniciativa contra el consumismo de ese viernes denominada literalmente Día de No Comprar Nada y en el que, obviamente, se propone no comprar nada durante el Viernes Negro. No es algo que los Canadienses hayan importado.

El origen del Día de Acción de Gracias continúa siendo algo difuso y en cada región cuentan una historia. Incluso hay quien sostiene que tiene germen español. Personalmente, la versión que más me gusta es la celebración canadiense que conmemora que Martin Frobisher, explorador inglés del Nuevo Mundo, llegara sano y salvo a su casa en Newfouland tras intentar sin éxito abrirse camino por el Paso del Noroeste. Es este tipo de detalles, celebrar la vuelta a casa pese a no haber conseguido una mierder, el que define muy bien el carácter de los canadienses y permite reflexionar un poco sobre su manera de pensar.

Lo importante del asunto, al final, es que este lunes ha sido fiesta y no había que trabajar. Y el domingo decidimos celebrar en casa una Cena de Acción de Gracias con los invitados que quisiesen acudir. Lo que en principio iba a ser un reducido piquislabis entre los compañeros de casa se convirtió en una agradable comida para 11 personas de varios rincones del mundo y con manjares de cada lejano lugar del planeta. Por supuesto, España tuvo una más que importante representación culinaria con sendas tortillas de patatas con cebolla elaboradas por Esperanza y sabrosos pisto y ensaladilla rusa de la mano de Diego. Mención especial también merecen el mole y los tamales de Shiddarta, algo pesados pero riconudos. Aunque si hubiese que votar por un ganador, mi paladar se decantaría por los preparados de Karthick, de los que no recuerdo ningún nombre, sólo la deliciosidad de las especias danzando por mis papilas gustativas y el contraste de sabores para terminar con un postre dulce que poco tenía que envidiar a nuestras típicas torrijas. Fastuoso. Siempre recordaré la cara de educada repugnancia de nuestro invitado canadiense al probar tal delicia, y es que no todos tenemos los mismos gustos.

 

On the dancefloor

On the dancefloor

 

Este canadiense del que os hablo es nuestro vecino, un típical caneidian natural de London y que lleva toda la vida viviendo aquí. Es muy agradable. Estuvo, como diría mi abuela, hablándole a una chica mexicana y siente devoción por la comida de allí. Sabe algunas expresiones en español y es muy simpático, incluso permite que Nilo (sí, olvidé mencionar que ya llegó), el perro de Espe, corra por su jardín trasero, y es que no hay vallas que delimiten el nuestro del suyo. Pero está solo, es algo triste porque en cierta manera se transmite su soledad y te deja un sabor agridulce cada vez que hablas con él. No es que él se nos confiese, llore por las esquinas o se ponga a hablar con los mapaches, sino que nunca hay nadie, trabaja hasta tarde y es raro que una persona de unos 50 años prefiera pasar la Cena de Acción de Gracias con unas amables nuevos vecinos hispanos que son su familia. Algo habrá por ahí. Pero bueno, al menos le gusta mucho la cerveza y tiene un delicado oído musical. No como yo, que además ahora sólo cuento con uno de los dos.

 

Master of Pappet

Master of Pappet

 

A decir verdad, me siento algo mejor del oído. Diría que los antibióticos han hecho su función, la inflamación ha bajado y comienzo a escuchar levemente. Como durante el tratamiento no puedo probar ni gota de cerveza, me pasé la cena bebiendo ese extraño preparado de jengibre que hace que mi orina parezca un «cardo-flásh» de naranja. Esta tarde voy a una clínica que he localizado en CherryHill, un centro comercial cerca de casa, para pedir una cita con el especialista y ver de verdad la gravedad del asunto. Las espectativas de recuperación de una rotura timpánica no son muy altas, no te quedas 100% sordo pero la cicatrización no suele ser buena, por lo que igual tengo que empezar a buscar un Whisper XL (no, yo tampoco sé porqué sale esta puta foto al buscarlo en Google).

 

Fuerzas Especiales de Freezer

Fuerzas Especiales de Freezer

 

Y ahí os dejo por hoy. La chica colombiana que aparece en las fotos es una compañera de trabajo y el hindú es el que ahora vive en casa. Shiddarta es el mexicano que está tumbado en la foto anterior y a Espe y Diego ya los conocéis 🙂

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13 comentarios leave one →
  1. Diego permalink
    Miércoles, 13 octubre, 2010 08:14

    Muy buen resumen!!

    Por cierto, creo que lo de acción de gracias tiene que ver con la recogida de la cosecha.

  2. Ana permalink
    Miércoles, 13 octubre, 2010 11:35

    Vaya, la expresión de la cara de Diego es auténtica :).
    La historia del Tipical Caneidian es realmente triste :(…pero, tengan cuidadol, a ver si va a tratarse de un loco, que se introduce en vuestras vidas así, como quien no quiere la cosa, abusando de vuestra bondá española.

    • Jueves, 14 octubre, 2010 05:50

      Al parecer, Diego llegó el otro día tarde de un cumpleaños y se lo encontró encerrado dentro de su coche. Igual estaba maquinando como asesinarnos, pero aun no lo sabemos…

      • Ana permalink
        Jueves, 14 octubre, 2010 10:50

        O…..está planeando un suicidio :S

  3. Guillermo permalink
    Jueves, 14 octubre, 2010 08:48

    Buena, si señor!

    Asi que hindus, mexicanos, colombianos, canadienses y españoles…

    Te propongo un tipo de “diario de” donde vayas anotando las diferentes nacionalidades que vayas conociendo a lo largo de este periplo… A ver hasta donde llegáis en numero y localización geográfica 😛

    Saludos.

    • Jueves, 14 octubre, 2010 05:50

      Pues añade entonces a un chino, una coreana y un par de ellos de Arabia Saudí B-)

  4. Sergio permalink
    Jueves, 14 octubre, 2010 11:53

    XDDDD, muy buen título. El origen de la fiesta en Canadá parece sacado de Jebediah Springfield. Y lo del canadiense, pobre hombre, ya os contará su historia a la luz de un candil, en una noche de tormentaca. Y lo de Nilo ¿como ha llegado hasta allí? Ha ido solo y lo habeis recogido? En fin, a ver que te dicen de lo del oido, estaré a la expectativa. Un abrazo.

    • Jueves, 14 octubre, 2010 05:54

      De hecho, nuestro vecino guarda un parecido lejano con el humilde fundador de Springfield. Cuando la nieve comience nos contará sus aventuras.
      Y sí, tío, Nilo llegó en avión hace un par de semanas, pero se me olvidó comentarlo. Casi el mismo día que llegó Karthick, el hindú.

    • Ana permalink
      Jueves, 14 octubre, 2010 10:51

      Ajajajjajajjajaaaaaaaaaaa quiero un vídeo casero de ese hombre contando su desgraciada vida ^^

  5. Domingo, 24 octubre, 2010 11:32

    Lo de las imágenes del Whisper XL creo que se explica porque esta entrada de blog tiene un pagerank decente: http://perdidicos.blogspot.com/2008/10/as-no-hay-manera-de-vivir.html

    • Domingo, 24 octubre, 2010 05:10

      Pues ya me podría haber salido la foto de las guarris en vez de la otra…

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  1. La amistad adulta « versae

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