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Halloween

Lunes, 1 noviembre, 2010

Se acabó octubre. Y lo que viene con el fin de octubre es, aquí en Canadá, el día de Halloween, mi primer día de Halloween en el continente americano. Había que estar preparados. Así que una semana antes fuimos a por calabazas para hacer nuestros propios jack-o’-lanterns. Si bien lo habitual es tallar las calabazas (pumpkin carving), ir a recoger la tuya propia al campo es también divertido y te aporta ese toque tradicional de difícil disfrute en las grandes urbes. Aprovechando que esta ciudad, y en general todo este país, está bastante despoblado y rodeado de bosques y granjas por todos lados, tras nuestra visita a la ciudad de Waterloo, nos acercamos a uno de los muchos campos de calabazas dónde la gente va a recoger la suya del suelo para llevarla a casa y darle forma.

Niño ansia que no ve que esa calabaza pesa mucho para él

Niño ansia que no ve que esa calabaza pesa mucho para él. Así se rompa las piernas.

Y así fuimos nosotros también, como unos canadians cualesquiera a recoger los objetos del deseo que pronto convertiríamos en efímeras obras de arte. Cada uno tomó la suya tras mucho andar y decidirse: que si ésta es muy grande, ésta es demasiado pequeña, ésta está muy empepinada, ésta está peía, etc. Nos costó, pero todos nos llevamos una con la que estábamos contentos. Con nuestras calabazas ya listas para meterles mano, empezamos la talla. El primer paso es hacerle un agujero por la parte superior, pero claro, algunos no tuvimos en cuenta que es por ahí por donde hay que vaciarla y luego nos costó más trabajo. Tras un buen rato sacando mierda, tripas y semillas del interior (que luego tostamos con sal para poder comer pipas de calabaza caseras), por fin llega un momento en que parece que está ya lo suficientemente limpia por dentro como comenzar a hacerle la cara. Debo reconocer que es divertido, adictivo y que, para ser nuestras primeras calabazas, a todos nos quedaron francamente bien.

Nuestras super calabazas

Nuestras super calabazas

La mía es la tercera empezando por la derecha. Y tal que así estaban puestas en la entradita de la casa, con velas para que la luz salga de los huecos, a la vez que los pequeños niños venían disfrazados y nos preguntaban si «truco o traco». Mientras escribía esto acababa de abrirle la puerta a un mini Sombrero Loco que iba vestido exactamente igual que yo, fue divertido. Qué gente más bien educada y agradable, los niños de aquí, cuando llegan, sólo cogen un caramelo (sí, compramos caramelos para dar a los pequeños, aunque nos hemos comido nosotros la mitad). Me imagino esa tradición en España, más concretamente en mi barrio, donde los salvajes cogerían todos los caramelos posibles, o mejor dicho, se llevarían todos los caramelos y encima te darían una paliza. Bueno, quizás exagero, pero definitivamente no sería extrapolable al barrio en el que me crié.

Espe con un niño que se encontró en la calle

Espe con un niño que se encontró en la calle (que no, que es de Camelia)

Otro de los preparativos importantes para Halloween es el disfraz, y también nos los procuramos durante la semana yendo a uno de los centros comerciales (malls) más alejados de casa, White Oaks, en el que pudimos conseguir disfraces decentes aunque no precisamente baratos ni completos: yo tuve que buscar una peluca y unos pantalones aparte, sin contar con el maquillaje. Pero si soy sincero al final usé un pantalón de pijama feténico con el que salí a la calle y, dada la «calentitosidad» del susociho, no pasé nada de frío.

Aquí se vive la fiesta algo así como los no gaditanos viven los Carnavales de Cádiz: todo el mundo se disfraza, se emborracha y hace un poco el cafre en la calle. Pero en esta condenada ciudad hay que hacer colas para todo, y entrar en los pubs no está precisamente exento. Es quizás lo peor de todo. Se suele hacer algo de pre-drinking en casa con los amigos mientras se ultiman los disfraces y luego se sale al centro y se entra en algún sitio. Pero claro, hacer una cola de un hora a las 23:00h. cerrando los locales a las 2:00h. no es de buen agrado y corta bastante el ambiente festivo. Por suerte, el aclamado Joe Kool’s salió en nuestro rescate y, aunque no fue la primera elección, resultó, una vez más, una noche muy agradable.

Atiende a los disfraces

Atiende a los disfraces, cabesa.

Debo constatar que una de las cosas que más llama la atención, además de la originalidad de los disfraces que ya han superado lo macabro del origen de la celebración (me encontré con muelas, super hérores, mineros de Chile, Sr. y Sra. Potatos, Alicias varias, etc.), es la tendencia a que los trajes para las mujeres tengan el mínimo de tela posible. Puedo comprender que quieran enseñar carnes, es asumible, pero no cuando hace más pelúa que robando nieve. Las niñas aquí convierten un disfraz de X en un disfraz de X putón, ejemplo: enfermera en enfermera putón, ángel en ángel putón, hada en hada putón, y así sucesivamente hasta quedarse sólo con el adjetivo, y es que llegamos a ver a muchachas directamente en ropa interior por la calle, otras que enseñaban literalmente el mohino y algunas con escotes que ni sugerían, la verdad. No lo entendí muy bien pero, qué diablos, vivan los disfraces de putón. Que nadie se ofenda.

Por último mencionar que ésta ha sido la última fiesta del mes y puede que la última del recién llegado noviembre, que ahora viene una cantidad de trabajo inaudito que quizás me mantenga postrado al portátil trabajando. Así que si no posteo semanalmente como buenamente estoy haciendo últimamente, no os preocupéis, es sólo que no ha pasado nada importante.

¡Ah! Casi lo olvido, mi oído parece seguir mejorando. Esta semana tengo la revisión médica, a ver qué me dicen, y espero que me manden una timpanometría para conocer la gravedad de los daños. Si no, ya me esperaré a estar en España en diciembre e ir por la Seguridad Social.

«Te invitamos a una taza de té»

«Te invitamos a una taza de té»

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6 comentarios leave one →
  1. Guillermo permalink
    Lunes, 1 noviembre, 2010 03:34

    Eso eso, tu ven aquí a hacer gasto a la Seguridad Social!!! Ya de paso vete para la zona de Levante – Mallorca a cogerte curdas y a hacer turismo chechuarl!!! Estos putos guiris….

    😀

    P.D: Increíble labor con las calabazas y los disfraces.

    • Lunes, 1 noviembre, 2010 03:35

      Nunca pensé que llegaría a echar de menos la Seguridad Social española…

      • Guillermo permalink
        Lunes, 1 noviembre, 2010 10:33

        Las cosas de la vida, aquí no paramos de echarle mierda encima de lo mala que es… pero cuando no se dispone de ella uno debe sentirse como medio desvalido, ¿verdad?

  2. Elena permalink
    Martes, 2 noviembre, 2010 03:34

    Me alegro mucho que tengas mejor el oido! Yo iría al médico del tirón en cuanto llegara a Sevilla, vaya, del aeropuerto al ambulatorio, lo malo q los especialistas a veces tardan unos meses. La seguridad social da tela de tranquilidad (y felicidad)! Tenemos que cuidarla y no abusar de ella.

  3. Viernes, 1 noviembre, 2013 11:40

    Hola ‘Versae’,

    perdona que te atropelle así de ésta manera, pero tengo una curiosidad: ¿Cómo conseguiste el trabajo ese en la University of Western Ontario? ¿Tenías algún contacto allí ya, o cómo fue?
    Nada, es que a mi me pasa un poco como lo que describes en tu sección de ‘sobre mi’. Llevo ya unos años trabajando de informático (soporte y sistemas) y tienes razón, hay algo con ésta industria que no va bien. Para mi al menos, al final el trabajo se convierte en una mezcla de hastío, tedio y estrés que rayan lo insoportable.
    Y hace mucho que llevo mirando el tema de ir a Canadá, no se, me gustaría muchísimo probar suerte allá. Y sobre todo, si pudiera volver al mundo académico, eso sería la ostia! Por eso te pregunto, para ver si me pudieras dar alguna idea.

    Me encanta tu blog, está muy gracioso!

    Muchas gracias
    Un saludo desde UK y mucha suerte! (siento lo del accidente, qué putada. Espero que se arregla todo).

    • Lunes, 4 noviembre, 2013 03:13

      Lo del trabajo fue una chiripa. Un profesor de mi universidad me puso al corriente de que había una oferta de trabajo en London, Ontario. No es que mucha gente quiera un trabajo aquí, así que imagino que por eso pasé el proceso de selección, pues ningún canadiense se presentó (ellos tienen prioridad en trabajos para el estado e instituciones como la universidad).

      En mi caso el trabajo era de Research Associate, para supervisar la creación de un laboratorio de investigación en cuanto a infraestructuras e investigación. Después de un año, que es lo que duró mi contrato, me dijeron que podía matricularme del doctorado con opción a beca. Y aquí estoy desde entonces, haciendo un doctorado en humanidades pero trabajando en el laboratorio que ayudé a contruir al mismo tiempo con un contrato de estudiante.

      Es difícil entrar en el mundo académico en general, más aun en Canadá y peor en informática, donde la competencia es brutal. Si no estás cansado del típico trabajo de informático, échale un vistazo a trabajos relacionados con las Humanidades Digitales, que son como problemas humanistas ayudados a resolver con herramientas de computación.

      Y bueno, lo mismo te deseo, mucha suerte para ti también 🙂

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