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La Navidad y el Verano

Lunes, 21 noviembre, 2011


(Corto y cambio, al menos estas Navidades)

Y tomamos la decisión. Ha sido una de las más complicadas de los últimos meses –lo que debería hacer fácil las venideras. Hemos estado mirando el precio de los vuelos para ir a Sevilla en Navidad aproximadamente desde mediados de Octubre. Miramos todas las combinaciones posibles de vuelos, itinerarios y fechas. Nuestra primera opción fue Faro, pero durante el invierno del hemisferio norte los precios suben notablemente y la única compañía que vuela a Portugal a precios asequibles sólo lo hace en verano. Así que empezamos a estudiar otras alternativas, como llegar a Madrid y coger una AVE o llegar directamente a Sevilla. Nada tuvo éxito. Ni saliendo de Detroit, ni saliendo de Toronto. La única opción más o menos razonable era New York, lo que es del todo imposible porque el precio se subía por otras partes; y Buffalo, cuyo precio es ahora alrededor de 800€ volando con varias escalas hasta Sevilla. Pero siempre está el inconveniente de tener que entrar en Estados Unidos para comenzar tu viaje, algo con lo que no tengo buenas experiencias y que trato de evitar si es posible. Además, sin pasar por Buffalo, la opción más barata contando todos los gastos ascendía a unos 900€. Con antelación los precios eran un poco más de la mitad, pero después de que contrataran a Espe para dar clases de Español, ya nuestra primera fecha posible se convirtió en el 18 de diciembre, a partir de la cuál la cosa ya se pone fea, pues la cercanía de la Nochebuena es lo peor. E ir también después de Nochebuena sólo para Año Nuevo nos daba qué pensar.

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Y empezamos a estimar otras alternativas. Miramos vuelos a México, a las Barbados, a Cuba, a Jamaica, a la República Dominicana y otros destinos igual de exóticos. Lo único que podíamos permitirnos sin pagar más que el viaje a España era Cuba, pero yo ya había estado y no es un país en el que estar metido en un resort con pulsera all inclusive todo el tiempo, la verdad. Seguimos buscando casi desanimados hasta que, por casualidad, busqué precios para ir a Lima, pues la última vez me quedé con unas ganas terribles de subir al Machu Picchu. Y sí, allí estaba el vuelo, unos 200€ más barato que ir a Sevilla, justo después de Año Nuevo. Fue una decisión muy difícil, pero ambos necesitamos viajar y reencontrarnos un poco, lejos de la rutina canadiense, y descubrir una tierra mágica. Va a ser muy duro pasar todas las Navidades sin la familia ni los amigos, pero diría que las circunstancias así han venido y si sólo viajamos a Sevilla cada vez que tenemos tiempo y algo de dinero, nunca vamos a conocer otros sitios o lugares. No trato de justificarme, por supuesto, pero sí me gustaría que comprendiéseis lo difícil que ha sido tomar una decisión así, pues implica no ver a ninguno de los que tanto necesitamos en un buen tiempo. Pasar la Navidad en esta ciudad, prácticamente solos, y el Año Nuevo y los Reyes en las veraniegas tierras del Perú, va a ser un podo raro. Pero desde luego suena como una buena alternativa a España, por muy doloroso que nos resulte luego.

Espe transformándose en Nilo...

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Pero hay días en los que es mejor no levantarse de la cama. Y así fue el pasado viernes. Después de haber comprado el vuelo una semana antes, advierto que el cargo aun no se había hecho en mi cuenta, lo que me pareció extraño pasados tantos días. Llamo entonces a lastminute.com para ver si ha habido algún problema, el día 18 de noviembre, y me dicen que la compra fue rechazada por la tarjeta y en consecuencia el vuelo estaba cancelado hacía 2 días. Instantáneamente se me exalta la vena del cuello y me da un tic en el ojo. Mientras mentalmente repaso cuanto odio en ese momento el proteccionismo de los bancos canadienses y sus estúpidas políticas de compras «sospechosas», le pregunto a la señorita que cómo es posible que no me avisaran de algo así. Y según me dice debí haber recibido un correo electrónico dos días antes indicándome la situación para intentar resolverla. Correo que jamás llego a mi bandeja de entrada de Google Mail, lo que me extraña mucho tratándose de Google. Le pido datos acerca del día exacto del envío, la hora, el remitente y el asunto. Nada de nada. Ese correo jamás llegó. Es entonces cuando decido que finalmente la culpa de todo no ha sido mía y del banco, sino de ellos, por no cerciorarse de que un aviso tan importante me llegaba. La única solución que me ofrecieron fue comprar un nuevo vuelo, esta vez, unos 300€ más caro, pues en una semana los precios habían subido enormemente. Le pregunté por el procedimiento para interponer una reclamación oficial contra ellos, reclamación que parecen haberse pasado por los huevos, y de la que aun estoy esperando respuesta. Menudos incompetentes poco profesionales. Qué chasco me he llevado con esa compañía, con la buena imagen que tenía de ellos. Ni un problema hasta hoy, pero por supuesto ya han perdido un cliente, malditos Lastminute.

Después del desastre, las opciones no eran muchas: o perdíamos el dinero que ya invertimos en el vuelo Lima – Cusco y en la reserva del alojamiento, o pagábamos la cantidad desorbitada del nuevo vuelo, o nos quedábamos sin ir. Tras casi decidir que no podíamos ir, me dio por mirar vuelos para unos días más tarde y, suprise surprise!, estaban hasta más baratos, unos 615€ ida y vuelta. Pero llegábamos un jueves y Espe tenía que dar clase el lunes y el miércoles y yo tenía también algunas asignaturas esos días. Por fortuna, mis profesores me permitieron perderme las clases de presentación y Espe encontró la solución en su amiga Itziri y su marido David, pues se ofrecieron a impartir sus clases en su ausencia. La verdad es que les estaremos eternamente agradecidos. Parece que por fin está todo medio arreglado. Sólo nos faltan atar algunos cabos. Si nada se tuerce, que lo dudo dado mi historial –no soy negativo, simplemente es estadística–, estaremos en Lima del 1 al 11 de enero, subiremos al Machu Picchu los primeros 6 días, y el resto intentaremos conocer Arequipa, Ica o Nazca, aun está por decidir.

Y de momento eso es todo. Os mantendré informados de las novedades del viaje. Imagino que aun estoy emocionado por poder finalmente ir a Lima, donde nos espera una miga que nos acompañará la mitad del viaje y que también me ha ayudado un montón con las reservas allá. Pero cuando se me pase la emoción vendrá la caída al vacío de no ver a la familia ni los amigos hasta dios sabe cuando…

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8 comentarios leave one →
  1. Espe permalink
    Lunes, 21 noviembre, 2011 10:33

    Aun resuena la carcajada de mi padre cuando finalmente le afirmé que nos ibamos a ir a Lima en Navidad, pues semanas antes habíamos estado hablando de lo dificil que era tomar una decisión así, no ir a casa por Navidad. Tras su intenta risotada, la cual me extrañó muchísimo pues para mí esta apuesta había sido un dilema moral y emocional muy duro y oírle reir, me desconcertó tanto que tuve que preguntarle que de qué se reía, yo no veía la gracia por ningún lado. Él, con su pasividad, me contestó: Porque te estás haciendo mayor y en eso consiste tomar decisiones tan difíciles como esta y otras que ya has tomado.
    (})

    • Miércoles, 23 noviembre, 2011 01:30

      Madurar, que no es lo mismo que hacerse mayor, es solitario y triste. Por fortuna tengo la suerte de tenerte a mi lado ({)

  2. Ana permalink
    Lunes, 21 noviembre, 2011 02:45

    ¡¡ Que guaaay Limaa !! os lo vais a pasar de arte oigans, van a ser unas navidades distintas y bonitas, ya veras, la pena se quitara yendo en otro momento, aunque si, la Navidad es para estar con la familia pero a ver, las cosas nunca salen como a uno quisiera y seguro que disfrutáis a topexx con el viaje.

    Un abrazo!

    • Miércoles, 23 noviembre, 2011 01:32

      Desde luego distintas. Sin la familia ni los amigos. Sin el jamón ni las gambas. Pero con Naturaleza viva y voluptuosa. Y una experiencia para el recuerdo.

      Muchas gracias, Ana, espero disfrutar con el viaje y que pronto nos peguemos todos uno así.

  3. Sergio permalink
    Lunes, 21 noviembre, 2011 05:48

    ¡¡Que viajazo os vais a pegar malditos!! Por supuesto que te acordarás de la peña y familia en esas fechas, pero cuando veas el Machu Picchu se te quitará todo (bueno y también Nazca, la cultura inca tiene que ser magistral) Aparte que tienes a tu lado a Espe por si te da la bajona y viceversa. Acuérdese en esas fechas tan señaladas que de los que nos quedamos alone in the dark en la entrada del nuevo año. Yo me acordaré de ustedes 🙂 ¡¡Un abrazo!!

  4. Mirian permalink
    Martes, 22 noviembre, 2011 08:09

    Pues la verdad niñato, es que te vamos a echar mucho de menos…pero tb te envidio mucho, vas a hacer algo distinto en navidad a comer Suchard, ver las campanadas en la 1ª y traer tú el jamón 😉
    Disfrútalo mucho y acuérdate de los que nos quedamos aquí en el día de la marmota…

    Un beso fuerte!

    • Miércoles, 23 noviembre, 2011 01:34

      Ofú niñata, aunque sea algo distinto no creas que no lo anhelaba, pero no siempre las cosas salen como uno las espera. Así que lo mejor es tratar de aprovechar la situación. Os echaré un montón de menos, van a ser unas Navidades raras… más que na por el jamón 😛

      Bromital. Un abrazo.

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